3 de febrero de 2020  • 17:21

Un usuario ha logrado engañar a Google Maps al ir paseando por las calles de Berlín (Alemania) con 99 teléfonos móviles de segunda mano en un carrito y consiguiendo que la compañía estadounidense alertase de un atasco falso en su plataforma de mapas.

Cuando Google Maps detecta un atasco o que hay complicaciones en la circulación cambia el color de las carreteras a naranja o rojo.
Para ello, Google utiliza los smartphones de los usuarios para determinar si el tráfico es intenso o no.

El artista conceptual alemán Simon Weckert era consciente de ello, por lo que decidió gastarle una broma a Google creando una inexistente zona de tráfico intenso en una calle de Berlín.
Para ello se hizo con 99 teléfonos móviles inteligentes de segunda mano y salió a pasear con todos ellos en un carrito.

Google detectó una alta concentración de usuarios por donde paseaba Weckert y señaló dicha calle, anteriormente en color verde indicando que no había afluencia de tráfico, de color naranja y rojo.
De esta manera, se alertó al resto de usuarios de Google Maps, y esta acción provocó que otros conductores fueran redirigidos para evitar el tráfico aunque la calle estuviera poco transitada.

Por: Europa Press

Fuente: La Nación >> lea el artículo original