La liquidación de divisas está fundamentalmente relacionada con la compra de granos que luego serán exportados, ya sea en su mismo estado o como productos procesados, luego de una transformación industrial.

Según aclaró CIARA-CEC, de todas formas, 'en este sector, las comparaciones estadísticas entre distintos períodos son generalmente imprecisas o inexactas ya que la liquidación de divisas está fuertemente influida por el ciclo comercial de los granos, que depende de diversos y cambiantes factores exógenos como oscilaciones internacionales de precios, retracción de la oferta, distinto volumen y valor proteico de las cosechas, condiciones climáticas, feriados, medidas de fuerza sindicales, modificaciones regulatorias, barreras arancelarias y para arancelarias del exterior, exigencias fitosanitarias o de calidad de otros países, etcétera'.

En enero se cortó una serie de cinco meses en los que las liquidaciones del agro evidenciaban una marcada suba interanual. De hecho, luego de las elecciones de octubre, los registros mostraron incrementos considerables ante la inminencia del aumento de las retenciones por parte del gobierno de Alberto Fernández. En el primer mes del año, en ese contexto, el Banco Central compró (neto) u$s 810 millones.

De cara lo a que viene, desde CIARA-CEC señalaron que 'las liquidaciones de divisas de los próximos meses dependerán del flujo de ventas de granos de la cosecha fina, particularmente de trigo y cebada, así como de soja de la campaña anterior aun sin entregar por parte de los productores. Para disponer de un flujo normal de ventas resulta necesario la estabilidad del tipo de cambio y de las reglas del comercio exterior, como condiciones necesarias'.

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